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El Patrimonio

El frontón

El frontón es, en el País Vasco, un lugar público donde se reúne la gente y donde se celebran las fiestas del pueblo. La pelota es un deporte muy preciado porque reúne valores importantes para los habitantes del País Vasco: fuerza, solidaridad, lealtad. Se practica de varias maneras: a mano, con una chistera pequeña o grande (guante de mimbre), con una pala (raqueta de madera), con un pasaka (guante de cuero), con un sare o xare (raqueta de trenzado flojo).

La Casa del Patrimonio

Este lugar ofrece al visitante un audiovisual de 25 minutos proyectado sobre una pantalla panorámica de 10 metros. Retrata el pasado de Ainhoa y del territorio de Xareta (Sara, Urdax y Zugarramurdi) desde sus orígenes hasta la actualidad.

La calle y sus casas

El pueblo se construye en el siglo 13 alrededor de uno de los ejes transfronterizos del Camino de Santiago y como vicaría de la Orden Pemonstratense del Monasterio de Urdazubi-Urdax según el modelo de las villas nuevas, numerosas en aquella época en la región. El pueblo fue pensado como lugar de acogida, de alojamiento y de abastecimiento para los peregrinos que se dirigían hacia Santiago de Compostela. La calle principal es una avenida ancha bordeada de admirables casas a entramados del siglo 17 y 18 cuyas fachadas están adornadas de hermosas piedras de talla aparente. 

La capilla de Nuestra Señora del espino blanco

La capilla de Ainhoa, dedicada a Nuestra Señora, fue edificada sobre la ladera de la montaña Asulai. La Virgen Santísima se le apareció en un matorral de espino blanco a un pastor que se exclamó: « aranza zu ! » (en español : « usted en un matorral de espino blanco ! »), de allí viene el nombre de la capilla. Desde hace muchísimo tiempo, los fieles de Ainhoa y de los pueblos cercanos suben en procesión a la capilla, el lunes de Pentecostés. El camino que une el pueblo con la capilla está jalonado con las sucesivas estaciones de un Viacrucis desde 1886.

El cementerio

En el siglo 16, se crearon galerías y se pusieron las tumbas alrededor de las iglesias a causa del crecimiento demográfico y de la frecuentación importante: cada casa tiene su lápida sepulcral al lado de su vecino. Las estelas discoidales o hilarri en vasco (hil = muerte / arri = piedra) se componen de pocas fechas pero están adornadas de una cruz vasca, de figuras geométricas, representando sobre todo el sol, referencias a los oficios de los difuntos, símbolos (vegetales, cristianos…). 

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Fundada en el siglo 13, la iglesia de Ainhoa ha sido dedicada desde su origen a la Santísima Virgen por Juan Perez de Baztan, señor del castillo de Jaureguizar y de Ainhoa. El edificio no puede enmarcarse dentro de un determinado estilo pero presenta características típicas de la arquitectura religiosa de la zona Lapurdi. A lo largo de los siglos 17 y 18, la iglesia ha sufrido varias modificaciones.

La forêt

D'une surface de 431 hectares, la forêt d'Ainhoa est une forêt pastorale, classée en zone montagne. Chevreuils, lièvres, sangliers, lapins et oiseaux migrateurs constituent l'essentiel de la faune sauvage.

La lande, la chênaie à chêne pédonculé et les résineux et chêne rouge d'Amérique constituent les trois grands types de peuplement végétaux.

El lavadero

El 23 de septiembre de 1858, el pueblo de Ainhoa recibió la visita del Emperador Napoléon III y de la Emperatriz Eugénie. Bajando de coche a la altura de Alachourrouta, que es el nombre dado a la fuente del lavadero, siguieron andando hasta el puente de Dancharia con su comitiva, después de haber bebido agua de la fuente.